#FreeBritney: el movimiento que aboga por la cordura de la princesa del pop

Benito Juárez

Ciudad de México.- A sus 38 años, la cantante Britney Spears sigue sin poder hacer nada sin la autorización de Jodi Montgomery, su mánager, ni siquiera salir de compras o darse una vuelta con el coche, ni mucho menos ofrecer entrevistas, y tampoco puede decidir a quién votar en las elecciones, con quién o cuándo ver a sus hijos, de los que tiene un 30 por ciento de la custodia.

En 2008, unos meses después de que Britney Spears perdiese el control y acabase ingresada en una clínica de salud mental, un tribunal estimó que la cantante no podía tomar sus propias decisiones y asignó a su padre la tarea de hacerse cargo su vida personal y profesional. Doce años después, nada ha cambiado.

Cuando Kevin Federline, ex de Britney y padre de sus hijos, le denunció por agredir físicamente a uno de sus nietos, el padre de la artista cedió la tutela a su representante, quien la tiene sufriendo las mismas limitaciones, y por eso este miércoles 22 de julio comparecerá ante un juez para reabrir el caso y luchar por su libertad.

El año pasado surgio un movimiento creado por los fans de la ex princesa del pop, llamado #FreeBritney, al que se han sumado los apoyos de celebridades como Miley Cyrus, Paris Hilton o Cher. Los fans de la cantante cuentan con un apoyo de peso, la madre de Britney, Lynne O'Field Portell, y ya están reunidos a las puertas del tribunal de Los Ángeles donde se celebrará el juicio.

El principal argumento del movimiento #FreeBritney es que la artista es plenamente funcional, y que puede desempeñar su trabajo con normalidad, y con éxito.

Sin embargo, según ha revelado el portal TMZ, la artista estaría lejos de estar en condiciones de asumir el control de su carrera. «Está pasándolo mal. Su me­dicación dejó de funcionar y sus médicos no consiguen encontrar la combinación que le permita mejorar», revelan sus fuentes.

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